jueves, 17 de abril de 2014

Mi proyecto "non-stop".

¡¡Buenos días!!
Hoy vengo con entrada rápida y digamos un poco de puesta al día. Hasta hace muy poco he estado hasta las cejas entre el TFG y las prácticas, pero básicamente el TFG. Después de varios días de ver que trabajar por uno mismo en casa no es tan fácil como parece y que pasar tantas horas frente a la pantalla (y sentarme en malas posturas) me provoca unas contracturas en zona de trapecio y cuello importantes, me decidí a hacer ejercicio y, si no mantenerme en forma, al menos disminuir la frecuencia de tirones y contracturas y no ahogarme por cualquier chorrada.
También hay otros "peros": la fuerza de voluntad, las pocas ganas y el poder de la procrastrinación. Así que para mantenerme firme en mis propósitos y tener una vida un pelín más sana o menos descontrolada me propuse un plan a llevar a cabo medio plazo.
Básicamente lo que pretendo con esto, es no perder demasiado el tiempo y, a la vez, no anquilosarme en la silla estudiando o haciendo trabajos para la universidad. Me propuse llevar a cabo los siguientes principios:
  • Actividad física frecuente (preferiblemente por la mañana a primera hora):
    • patinar
    • bici
    • aparatos de tonificación en casa
    • caminar/correr
  • Rutina metódica con
    • planificación de horarios para distintos días de la semana
    • salud
    • higiene (uso de cremas y potingues diariamente, cosa que normalmente me suele resultar un poco pringoso e incómodo)
    • comidas
  • Idiomas: Estudiar y practicar inglés → Meta: B2 en Noviembre.
  • 1 libro mínimo cada 2-3 semanas (depende del libro y de estudios/trabajo).
  • Reducir series a ocio social.
  • Ver una película que no haya visto antes por semana.
  • Dedicar mínimo dos horas semanales a leer algo de mi campo profesional (en mi caso, podología).
  • Dedicar una tarde al mes a hacer manualidades.
  • Arreglarme más a menudo, especialmente los fines de semana.
Hay algunas que las llevaré a cabo siempre hay algunas que son un poco más abiertas, sobretodo en cuanto al ocio, lo de los libros es un requisito firme, ahora, si el libro tiene más de 800 páginas y esa semana estoy hasta arriba de trabajos, pues ni queriendo, se ampliaría a un mes, por ejemplo.

La idea es cuidarme un poco más en todos los sentidos y mantenerme activa, a la vez que combino hobbies y trabajo/estudios aprovechando el máximo posible el tiempo. Además, para que no quede en balde, me propuse hacer una especie de diario boletín (ayer lo empecé) en una libreta en la que voy anotando las cosas que cumplo y las que no y anoto comentarios, sugerencias e impresiones para ir amoldando cada vez más estos principios a mi vida diaria. Y ver si realmente los cumplo o no y en caso de que no, por qué creo que no los estoy llevando a cabo.

Se trata de principios que cumplir dentro de horarios abiertos, sólo orientativos que permiten llevar a cabo lo que me he propuesto hacer sin necesidad de cumplir horas estrictas, adaptándome al día a día, que por tema de trabajo y estudios, suele ser muy variable. De momento el inicio ha sido muy progresivo y aunque no cumplo aun alguno de los puntos estoy contenta con la evolución de los que he ido cumpliendo poco a poco. 

Un saludo y... 

Be HaPpy PeoPle~!!

jueves, 27 de marzo de 2014

2 Broke Girls

Sigo con otra serie, por ir alternando.

Max y Caroline son dos camareras de un restaurante en Williamsburg, Brooklyn, NY, que se conocen cuando Caroline aparece como la nueva camarera sin tener ni idea trabajar como camarera y acaba siendo su compañera de piso. De una forma u otra Caroline acaba viviendo en casa de Max y deciden empezar a ahorrar para montar un negocio juntas, aunque de momento sólo son Dos chicas sin blanca viviendo juntas con tan sólo un proyecto en común.

Ahora que ya he hecho una sinopsis cortita (no quiero contar más, que ya he spoileado suficiente el piloto, que igualmente sigue mereciendo la pena sólo por el trolling de Max), escueta y un poco cursi, paso a presentar a los personajes.



Max Black
La protagonista con más carisma de la serie. Es pluriempleada, no tiene ni estudios, ni un duro y tras una infancia difícil que no duda en sacar a la luz tan a menudo cómo su habilidad para reírse de ella misma y los demás se lo permiten, vive como puede a caballo de trabajos de toda índole y otros pluses. Entre ellos está vender sus deliciosos cupcakes en el restaurante y sacar un dinerillo de su hobbie, que es lo que va haciendo avanzar la serie. Su afilada lengua y sentido del humor la convierten en el alma de la serie.


Caroline Channing
La otra protagonista. Una pija refinada arruinada, y avergonzada tanto por la fama adquirida con el escándalo financiero de su padre, como por el hecho de estar arruinada, muy habituada a un nivel de vida totalmente fuera de su alcance y sin ninguna clase de contacto con su vida anterior. Tiene muchos estudios, pero no sabe lo que es trabajar fuera de un despacho de alto standing hasta que aterriza en Williamsburg. Sus batacazos ablandan el corazón y su ignorancia respecto a la vida real le dan la oportunidad a Max del chiste basto y soez, nos hacen reír y a la vez nos ablandan, a Max y a la audiencia un poquito el corazón (pero no mucho).



Han Lee
Es el dueño del Williamsburg Dinner. Un coreano joven, tímido y ambicioso que pese a tener firme intención de imponerse como el jefe del local y molar mucho, casi siempre acaba huyendo avergonzado por los chistes soeces de Max.







Oleg
Es el cocinero del restaurante. Un ruso con un gusto peculiar por las camisetas de tirantes, chandals chillones, pelo en pecho y gran apetito, que no deja escapar oportunidad para seducir a las mujeres con los comentarios más promiscuos posibles.



Earl
Encargado de caja. Su puesto está al lado de la puerta y siempre tiene comentario para las mejores salidas y entradas en escena. Es el estereotipo de hombre de 70 años, negro, exdrogadicto, que se toma la vida con humor, brinda mucho y da su toque tierno y protector al local.





Sophie
(**SPOILER** llega a mitad de temporada, creo) Sophie es una mujer polaca que se acaba mudando al piso de arriba y acaba teniendo muy buena relación con las chicas. Tiene devoción por los cupcakes caseros de Max y por el buen vestir al estilo polaco, por supuesto. Nostálgica de su  país, ambiciosa, picarona, golosa, emocional y muy directa. Otro toque importante de carisma para la serie.




Hechas las presentaciones os cuento de qué va a serie. Mucha gente considera que es muy tonta y no le gusta, aunque el doblaje no juega en su favor, no voy a excusarla de ello, puesto que la gracia de la serie es ni más ni menos que el chiste fácil, basto e incluso malo que es contado en el momento justo riéndose de cualquier situación, cuánto más cruda, vergonzosa o cotidiana mejor. 
Si algo refleja realmente el alma de la serie, a pesar de ser normalmente independiente de la trama, son las introducciones de los capítulos. En ellas Max suele hacer gala de su lengua afilada para contestar a las malas formas o quejarse o reírse de modas sociales y tribus urbanas varias, sus víctimas favoritas: los hipsters. Todo esto pasa con tono desenfadado y haciendo los chistes que no nos atrevemos a hacer sobre sucesos cotidianos porque pensamos que pueden ser crueles, soeces o comprometidos de cualquier otra forma, de una forma u otra: fácil, rápido, basto, políticamente incorrecto y siempre capaz de arrancar una sonrisa en un mal día.

Y ahora el veredicto y por qué me gusta y no la defiendo frente a la gente que me dice "la he encontrado muy tonta".

  1. Tiene un ritmo rápido que, sumado al humor, te hace estar atento y activo.
  2. A pesar de que siempre hay una trama de fondo, muchas veces hay capítulos enteros dedicados a anécdotas improbables y acontecimientos independientes sin perder el hilo. Lo que engancha para siguientes capítulos.
  3. Dobles sentidos, chistes fáciles, expresiones políticamente incorrectas, burlas bastas todo en respuesta de las situaciones más corrientes y más improbables a la vez.
  4. La cantidad de referencias, chistes y gracias sobre series, películas, famosillos y modas varias.
  5. Gracias a los puntos anteriores siempre consigue arrancarme una sonrisa en un día duro.
"Una inyección de risas para sobrevivir a esas semanas de mucho trabajo y poco ánimo"

Y ahora que ya he puesto un veredicto al estilo de anuncio de cine, contraportada de libro y tapa trasera de DVD, me despido hasta la próxima entrada. 

Be HaPpy PeoPle~
               

lunes, 10 de marzo de 2014

Paula y la relatividad

De nuevo me vuelvo a dejar ver por aquí para volver un poco a lo inicios del blog. Debido a que comparto coche con mi madre y últimamente ella lo necesita más a menudo, estoy volviendo a coger el bus, el de siempre, con los mismos destinos, pero sin caras tan familiares como antes... es lo que tiene dejar de coger una línea todos los días y volver a cogerlo años después cuando, incluso los que bajaban en la facultad ya han acabado la carrera. Igualmente, siguen pasando las mismas cosas. Hoy os cuento mi encuentro con Paula.

Este jueves pasado después de una práctica que me dejó un poco alicaída de mal humor, subí al autobús sin muchas ganas. Sólo quedaba un asiento y la señora que acomodaba el cochecito de la que parecía su nieta lo más próximo posible al asiento en el que quería sentarse había reservado el penúltimo asiento libre y el primero que entraba por la vista. El último lo ocupó una chica que, después de pretender devolverle el bolso a la señora para sentarse ella en su lugar (como si no fuera evidente que lo había dejado allí a propósito) fue corriendo a coger antes de que a mi se me ocurriera acercarme. Como me daba igual y me apetecía estar en un sitio más despejado pasé el viaje junto a la puerta. En el carrito algún niño o niña lloriqueaba de vez en cuando y (imagino) su abuela se pasó meneando el carro a ratos cada vez que pasaba. Cuando ya nos aproximamos a paradas en las que empezaaba a bajar más gente me puse junto al carrito.

Una niña pequeña que apenas tendría un año y medio o así gimoteaba con las mejillas y la nariz mojada y cara de enfado contra la pared del cochecito hacia mi lado. Al ver movimiento, se giró y le sonreí. No quería mirarla insistentemente así que me distraje mirando por la ventana. Volví a mirarla y se había incorporado un poco y curioseaba mi mochila de búhos y mi chaqueta, de nuevo me distraje con la ventana y luego noté que me miraba ella a mi... Me miraba y le contesté con una sonrisa. Y de repente, la última reacción que esperaba, en lugar de sonreír o seguir a lo suyo, se tapó los ojos. Y, bueno, no los destapaba...

- Uy, se ha escondido... ¡ya no está! ¿Dónde está?

En respuesta se destapó los ojos y si había llorado lo único que le quedaban eran las dos manchas negras de las mejillas, sonreía.

- ¡Ay! ¡Ahí está!- la nena se tapó de nuevo los ojos - ¿dónde está? no la veo... ¿se habrá escondido?...

Miré a la abuela sonriendo y amablemente me susurró que se llamaba Paula, así que la estuve llamando, como si no la encontrara, pero seguía igual. Al final decidí cambiar el juego y le dije que si no salía ella, me escondía yo y me fui detrás del cochecito. Tardó si llega un segundo en destapar los ojos y buscarme, enseguida me asomé con un ¡¡BU!! y rompió en cacajadas.
Tras hablar con la abuela un poco de lo aburridos que son los viajes de bus para los niños y las horas que eran, llegué a la parada, nos despedimos las tres y la mujer me dio las gracias. Fue una chorrada como para describirlo con tanto detalle, lo sé. Pero igual como yo, Paula estaba de mal humor y no tenía ningunas ganas de subir en aquél autobús igual que yo, para mi fue un momento maravilloso en que las dos nos animamos mutuamente jugando, creo que ella con más iniciativa que yo. Fue el mejor momento de aquella tarde.

Después de aquello en ratos sueltos me he acordado de lo que le dije a su abuela "Si para nosotros es aburrido, para los niños ir en autobús es todavía más aburrido y siendo las horas que son, encima, cansada, es normal que esté así". La percepción del tiempo es muy relativo, relativo a si lo pasas bien, a si haces algo o no, y relativo al tiempo que has vivido.

¿A cuántos niños hemos visto nerviosos o cuántas veces nosotros mismos cuando éramos pequeños nos pasábamos el rato preguntando, cuánto faltaba para llegar, cuándo íbamos a hacer algo, si fulanito iba a tardar mucho? Los niños siempre son unos prisas, llevan muy mal esperar, pero... ¿nos hemos parado a intentar recordar la sensación de esperar 15 minutos cuando teníamos, no sé, 6 años? No sé vosotros, pero a mi los cigarros de mi madre y los cuartos de hora me parecían eternos.
Ahora vamos a pensar cuántas veces hemos oído a gente más mayor que nosotros decir la frase "¡Qué rápido pasa el tiempo!". Muchas, ¿eh? ¿Qué me decís de lo rápido que se os han pasado los dos últimos veranos en comparación con los anteriores? O la Navidad... En mi caso, esta última semana parándome a pensar me he dado cuenta que en comparación con esos "eternos cuartos de hora" ahora puedo esperar media hora sin problema y no me parece TAN desesperante como aquellos 15 minutos.
¿No será que en proporción a lo vivido, media hora a los 23 años no es nada en comparación con 15 minutos a los 6?

Y con esto, me voy a leer un rato antes de dormir, recuperando las viejas costumbres. Ya sabéis, si os toca esperar un par de horas en alguna cola o alguna sala de espera, pensad en proporción de tiempo alcanzado. Si hay que esperar hora y media y ya ha pasado una, pensad, que sólo os queda esperar la mitad de lo que ya habéis esperado. ;D

Be HaPpy PeoPle~!!


jueves, 30 de enero de 2014

La Navaja de Ockham

Estoy muy cansada estos días y aun así hoy me he acordado de algo que escuché hace tiempo y se me quedó.
La Navaja de Ockham, muchos como yo pensarán "un capítulo de House" pues sí, ahí aprendí el concepto basiquísimo. Bien por mi tendencia a retener más de cosas como novelas, televisivas o escritas que son más para entretener que para aprender, bien por mi permanente curiosidad por este tipo de cosas, por una etapa tonta o porque ese día no tenía nada más en que pensar, hace unos años, antes de empezar la universidad, en un capítulo de House escuché por primera vez el concepto de la Navaja de Ockham.

La cosa es que la semana pasada en una práctica del curso de adaptación a grado, con los de 4º de grado, un profesor nos dijo: "No os compliquéis, os complicáis demasiado. Pensad siempre, antes que nada, que lo más lógico es que sea lo que desde un principio aparenta ser, lo que es más sencillo que sea. Si al final lo descartamos, pensaremos en cosas más rebuscadas." Y pensé: mira, de forma inconsciente o no, la Navaja de Ockham. En ese momento, resolvimos el caso, diagnóstico, tratamiento, recomendaciones y fecha para la próxima visita. Comenté el caso con mis compañeros y ya está, no se me ocurrió ni volver a pensarlo.

Esta tarde, he decidido ponerme con una tarea como parte práctica a distancia para una asignatura del curso. La verdad es que era de las típicas de un diagnóstico en cada pie y, sin ser nada raro ni poco habitual, de los que se manejan muchos datos y hacía tiempo que no veía. Bueno, primero como valiente, sin apuntes me he hecho mi esquema de lo que podía ser, he coincidido a comentar con una compañera una cosa y ella también lo estaba haciendo, así que hemos empezado a comentar ambos casos. Al final tirando de apuntes hemos ido mirando cosas. En el primero a la primera, hemos dado con lo que era. En el segundo, cuando ya casi lo teníamos, han surgido expresiones en las que nos decíamos que era más sencillo, que eso pequeño, esa condición que ya teníamos desde el principio. De nuevo, la Navaja de Ockham.

A veces el cansancio, el pensar que las cosas son más difíciles de lo que son, las ganas del estudiante de encontrar nuevas cosas que estudiar y que ver con los ojos fuera de los apuntes, nos ciegan y por eso no la vemos, está ahí, la Navaja de Ockham, simplificándolo todo. Sólo hay que pararse y repasar los datos y pensar en lo más obvio, lo más sencillo y empezar desde ahí.

Y aquí acaba una pequeña reflexión que puede que en otro momento extienda un poco, mientras tanto...

Be HaPpy PeoPle~!!


jueves, 28 de noviembre de 2013

Huchas II: Ahorrar jugando y otros métodos ahorrativos.

Vuelvo con la segunda entrega dedicada al ahorro y sus posibles continentes. Aunque el título sea huchas y en la última entrada con ese título hiciera un par de ejemplos de cómo hacer huchas a partir de cosas de uso cotidiano. Hoy vengo a hablar de cómo llenar la hucha o cualquier recipiente en el que guardemos nuestros ahorros.
Empecemos por cosas sencillas y relativamente habituales, al menos a mi alrededor. Buscar un formato de dinero de una cantidad relativamente pequeña y poco habitual, como por ejemplo monedas de 2€. Son las menos habituales de todas las monedas de distintas cantidades que circulan por ahí, por lo que se puede establecer un método sin dificultar demasiado la gestión diaria del dinero. El método es sencillo: guardar todas las monedas 2€ que se consigan. Obviamente, si nos vemos en el caso de tener que gastarla antes de llegar a casa, pues no pasa nada, no vamos a cambiar un billete de 50€ por guardar la moneda de 2€ ya llegarán más.


Ahora, métodos de ahorro que requieren interacción con otras personas, la iniciativa de ahorro sea a compartir o no. Ya he mencionado el Douchbag Jar de New Girl. Un juego en el que cada vez que Schmidt dice alguna pijada, vacile o sea grosero, debe meter un billete en el Douchbag Jar. Obviamente es un juego que se puede modificar. De hecho, no es la primera vez que vemos eso en la tele o el cine. El prota del drama "The Cure" tiene un juego con su madre, cada vez que su madre se toca el pelo tiene que darle dinero. Este tipo de juegos van bien cuando se vive con más gente o hay un espacio común con amigos o compañeros de piso. El juego puede variar y puede ser tanto por ahorrar por chorradas habituales o aprovechar para hacer refuerzo negativo ante vicios que el colectivo en cuestión quiera eliminar, sea de un individuo o de varios (aquí entra como ejemplo el Douchbag Jar).

Hay otro que es el bote de propina camuflado por uso de zonas específicas de la casa, como por ejemplo la típica jarra decorativa de un baño en el que los invitados, si lo usan para defecar, deberán poner una monedilla por las molestias causadas.

Hay mil ejemplos más e infinitas posibilidades, sólo se necesita imaginación, un recipiente que llenar y voluntad de hacerlo.

Be HaPpy PeoPle~!!

martes, 14 de mayo de 2013

Nurse Jackie

¡¡Buenas noches!!
Para variar, es casi la una y no puedo dormir a pesar de tener mucho sueño atrasado desde la semana pasada. Aprovecho estas condiciones para abrir la sección de pelis/series. 
Realmente tampoco me voy a meter mucho a comentarlas, criticarlas, etc, etc. Sólo me pasaré por aquí para recomendar pelis o series que vaya viendo, que me gusten y que me gustaría recomendar, sólo eso.

Empecemos, pues:
Ahora mismo estoy esperando a que cargue el último capítulo de Nurse Jackie, una "comedia dramática" que transcurre, como era de esperar, entre un hospital y el día a día de su protagonista y homónima, la enfermera Jackie Payton. 
La serie trata de cómo Jackie "hace malabarismos" con médicos, enfermeros, farmacéuticos, formularios y normas para intentar compatibilizar su trabajo y su familia con sus sendos problemas asociados y una adicción a los analgésicos de la que cree depender para poder sobrevivir a su frenética vida y sus dramas asociados.

Hay mucha gente que la recomienda por similitud con House, dado que tiene ese toque de humor negro y adicción a los analgésicos. Sin embargo, yo no creo que sea tan parecida, ni mucho menos.
Mientras que House es una serie "de médicos" esta es una serie "de hospitales". Se trata la diferencia entre los empleados de administraciones hospitalarias y los que aun trabajan como sanitarios y por qué y cómo cada uno toma las decisiones que toma. Distintos estilos de vida dentro de los sanitarios, tanto médicos como enfermeras, problemas sociales varios y, cómo no, el tema de la drogodependencia a sustancias legales todo entorno a una persona que quiere y disfruta tanto su trabajo como su familia pero que es incapaz de compatibilizar ambos.

Drama con el toque ácido de la protagonista, divertidas conversaciones cómplices y excéntricas entre amigas, enfermedades reflejas inoportunas y algún roce divertido con la enfermera jefe.

Si no hay fobia a las series de hospitales, se quiere un poco de trama dramática y social con profundidad de personajes sin renunciar a unas risas, esta es una buena serie.

A quien le guste, espero que la disfrute tanto como yo. Voy a acabarme el capítulo y a dormir unas horillas.


Be HaPpy People~!!

domingo, 12 de mayo de 2013

¡Huchas!

¡¡Hola-hola!!
Vuelvo por aquí más tarde de lo prometido para no perder costumbre. Hoy os traigo mis huchas de las que sólo me atribuyo el mérito de la decoración. Porque el diseño no tiene misterio y viene hecho por parte de los fabricantes del producto original.

Os presento primero la que usé hasta hace unos meses:

 

Sí, lo sé, no es ni más ni menos que una botella del diseño viejo de Nestlé Aquarel pintada de colorines al gusto. Pero, ¿no queda genial? Además es muy práctica y económica para ahorrar monedillas varias y evitar la tentación de gastarlas sin tener que romperla igual que el clásico cerdito de cerámica que tanta lástima nos da romper por lo bonito, por lo peligroso o por lo caro que pueda haber llegado a ser.

La adaptación a gusto personal es fácil y económica. 

Sólo necesitamos:

  • Una botella de plástico que nos guste (normalmente PET, de refresco o agua)
  • Pinturas de látex (yo usé la Pajarita, pero supongo que hay más marcas relativamente baratas en papelerías. ¡Ojo! No acuarelas: la pintura se tiene que adherir al plástico.)
  • Útiles para pintar: pinceles, botes, agua, trapo o papel...
  • Cutter o bisturí o punzón y tijeras
  • Super-glue

Y lo usaremos así:

  1. Hacemos una ranura con un cutter, bisturí u otro tipo de cuchilla cortante para meter las monedas en la parte de plástico blando. Yo la hice justo bajo del tapón en la parte curva. Es difícil hacerla recta como habréis podido observar, así que os recomiendo que se use algo duro de guía y/o que se haga despacio y con todas las precauciones del mundo para no cortarse.
  2. Se pinta al gusto siguiendo (o no) el diseño de la botella o el que nosotros hayamos decidido previamente. 
  3. Cuando esté seco se pega el tapón con Super-glue
Y ¡lista!

Cosas a tener en cuenta:
  • Los pasos 1 y 3 es recomendable, si no casi obligado que las realice un adulto o alguien medianamente responsable que evite dedos pegados y cortes peligrosos. Sin que sirva de precedente: la acetona (presente en el quitaesmalte) suele ser bastante efectivo disolviendo el Super-glue. No olvidar que se fusiona con la piel, por lo que nada evitará el pegote una buena temporada.
  • Sin dar ideas: Si os fijáis en las fotos de arriba hay un corte pegado en la parte superior contigua a la ranura por la que se meten las monedas. Sí, llegado cierto punto, abrí la hucha, vacié el contenido y volví a pegarla con super-glue. La reutilicé. La hucha de la que no se puede sacar el dinero sin romperla, sobretodo en este caso, es más voluntad por ahorrar y respeto por el trabajo de uno mismo que no querer romper algo que ha costado dinero o es bonito. Hay que poner voluntad. No garantiza nada.

Vista mi vieja hucha, os hablaré de la nueva. Aunque en la que acabo de presentar un pelín más arriba también se pueden meter billetes, es más incómodo. La nueva es más práctica para eso, se pueden meter monedas igualmente, se pueden guardar pequeñas notas motivando al ahorro, disuadiendo de gastar o en los que anotemos entradas, salidas, objetivos y deudas (por poner un ejemplo, todo lo anterior cabe dentro porque lo he probado xP ). Es, simple y llanamente un bote.


"Y ¿ya está?" Pues sí. Quería algo sencillo, como lo de antes una base hecha a partir de algo cotidiano que no me dé pena romper y ya llevaba idea de otra botella un bote de refresco o algo así, entonces empecé a ver New Girl (V.O. SIEMPRE, el doblaje español da ganas de lanzarle el mando a la tele y salir corriendo) y su Douchbag Jar y empecé a darle vueltas a una posible versión del carismático bote.

Empecé a darle vueltas, realmente el bote era para ahorrar y ya está, no había ningún motivo por el que entrara dinero, ningún juego asociado y hacer un Douchbag Jar sin ser un Douchbag Jar me pareció absurdo. Así que decidí que sería un bote de cristal y lo fusioné con la idea de la hucha anterior, pero con un decorado hecho por mi (aunque la inspiración fuera externa). Tras varios intentos de dibujar cachemir y mil y un patrón sin éxito, acabé recurriendo a tumblr para buscar ideas. Con las puntillas no tuve éxito, ni sobre papel ni sobre vidrio. Así que finalmente decidí que las líneas rectas y el arte milenario de las cenefas iban a ser la solución para el decorado de mi nuevo medio de ahorro.
Este es el boceto del estilo que quería dejar.
Dado que mi experiencia con los anteriores patrones me habían demostrado que pintar sobre el bote no era precisamente fácil con el tubo de pintura, decidí que las líneas rectas y dibujitos pequeñitos y repetitivos era precisamente lo que, con más probabilidad, me iba a salir bien. Así que procedí, por fin, a decorar mi Saving Jar.


Para ello he usado:

  • Un bote de cristal del tamaño deseado.
  • Pintura para vidrio para hacer contornos con relieve (contorno relieve negro).  
  • Cinta adhesiva.
  • Una regla con un lado plano que tenga el típico agujero en un extremo. 
  • Pintura de colores para pintar vidrio por la técnica de vidriera con contorno relieve (he usado las de base disolvente, aunque hay otras).
  • Material para pintar: pinceles, un bote con agua, un bote con aguarrás y un trapo.

Y lo he hecho así:
  1. Para trazar las líneas rectas que separan las cenefas, he fijado la regla con cinta adhesiva a la mesa de trabajo, de forma que, pasando por el agujero la cánula del tubo del contorno relieve quedara a la altura en la que quisiera la línea más baja del decorado. Una vez fijada y con la cánula a través del agujero, vamos girando el bote para hacer la línea. Cada vez que acabemos una línea, soltamos la regla y la fijamos de nuevo a la altura de la siguiente, lo que nos permite hacer todas las líneas con una diferencia de altura equidistante.
  2. Cuando ya están las líneas rectas hechas, se pintan los espacios de colores. Hay que tener en cuenta que esta pintura tarda en secar y que es específica para técnica de vidriera con contorno
    relieve, por lo que tendremos que tener cuidado de que, por gravedad, no desborde por uno de los contornos ya secos: tendremos que ir dándole vueltas al bote un par de minutos después de cada ralla de color, antes de pintar la siguiente hasta que deje se chorrear (el secado superficial tarda 1 hora y total de 1 día según las instrucciones). Orientativamente, no hay colores primarios en la marca que yo compré, así que finalmente he usado rojo, amarillo, azul turquesa y morado para pintar y hacer las mezclas del resto de colores.
  3. El siguiente paso sería pintar los patrones dentro de cada línea con la pintura de contorno relieve, tras el secado total de la pintura de colores. 

Yo este último paso no lo he hecho porque me ha parecido que ya quedaba muy oscuro como hucha para los colores vivos que yo esperaba ver, como para echarle aun más pintura y restarle entrada y salida de luz. Aunque, para los que estén indecisos, hay que tener en cuenta también, que cuando se meten papeles dentro y cuando se mira a contra luz la percepción del color mejora mucho.


También se puede completar pegando la tapa con super-glue y agujereando la tapa para poder meter monedas y billetes convirtiéndola en una verdadera hucha tipo cerdito (hay que romper para poder sacar el dinero).

De momento, es todo por hoy. Por mi parte, la hucha queda así y la idea del boceto de antes finalmente seguramente la use para hacer un portavelas, aunque las posibles variaciones de las dos huchas que he puesto hoy, no sólo son fáciles de hacer, si no que se pueden tener distintas funciones.



Espero que haya gustado y que la gente se vaya animando a reutilizar cosas de casa no sólo para economizar y respetar el medio ambiente, si no también como medio de entretenimiento, aprendizaje y socialización cuando se practica en grupo.

Lo importante es disfrutar, tanto del proceso, como del resultado.


Be HaPpy People~!!